A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Génesis 3:16 Pbro. Raymundo Villanueva Mendiola Para muchos este texto es una aprobación tácita o incluso un mandato por parte de Dios, para que la mujer sea considerada inferior y servil ante el varón, a veces, este texto es catalogado como “la maldición de Dios hacia la mujer”. Sin embargo, debemos dejar algo claro desde el mero comienzo: Este verso no es una maldición, tampoco es un mandato, sino que debe verse como una profecía descriptiva de lo que la mujer, en este caso, sufriría lejos de Dios. Cuando el ser humano se aleja y sale de la protección que le brinda el Pacto del Favor de Dios, se encuentra con su misma circunstancia, sigue siendo un ser humano, con sentimientos, posibilidades y acciones que realizar, pero todas esas cosas las experimentará de una manera diferente, lejos de Dios. Y cuando el hombre...