GENESIS 23 Pbro. Raymundo Villanueva Mendiola 1. El dolor de los que quedan En el momento en que Sara murió tenía 127 años, cuántas cosas no habrá visto esta santa mujer. ¡Cuánto amor dio en esos 127 años! Y ¡Cuantas oportunidades tuvo de servir al Señor en todo ese tiempo! Su vida hasta el día de hoy debe seguir inspirando a las mujeres devotas para seguir su ejemplo, como lo explica Pedro, en el amor y cuidado de su esposo, o como lo explica Pablo, en la fe inquebrantable que puso en el Señor. Sí, podemos llegar a imitar a hombres y mujeres, porque como lo dijo Pablo debemos “imitar su fe”. Su esperanza, la confianza que los dirigía y la vida que llevaban de acuerdo a esa confianza. Ella vio la promesa del Señor crecer y fortalecerse, hasta que el joven que volvió de Moriah cumplió 37 años. Había visto la promesa del Señor cumplirse, pero aún esperaba la promesa de la tierra que sería de ellos. Porque hasta ese momento tanto Abraham como ella ...