Genesis 34 Pbro. Raymundo Villanueva Mendiola Jacob había acampado delante de la ciudad de Siquem, “acampar” implica morar temporalmente en un lugar, pero Jacob parece haberse establecido ahí por varios años, ya que vemos que los pequeños han crecido ya. Esto es desconcertante, Jacob había dicho que al volver a la tierra de sus padres habría de ir a Betel y ahí hacer un altar y adorar a su Dios. Sin embargo, ya eran varios años los que habían transcurrido y no parece tener intención de moverse de las cercanías de Siquem. Jacob estaba viviendo en los límites del pacto, poco faltaba para que se volvieran uno solo con los siquemitas. Estaba viviendo en esa zona en la que muchas veces nosotros también nos encontramos, porque decimos: ¿Qué tan lejos puedo llegar y hacer esto o aquello, sin que traicione mi herencia? La influencia de las costumbres de Siquem y el atractivo que una cultura diferente puede tener en las mentes jóvenes habría de hacer efecto en sus hijos. De hecho, e...