“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; porque cada uno llevará su propia carga”. Gálatas 6:1-5 Pbro. Raymundo Villanueva Mendiola INTRODUCCIÓN ¿Cuál es la actitud del cristiano cuando un hermano suyo peca? ¿Cómo nos comportamos con él? Me aventuro a decir que la mayoría de las veces lo juzgamos, atacamos e incluso lo tratamos de forma despectiva por su pecado. Hasta a veces hacemos sentir al hermano caído como si no fuera a alcanzar nunca el perdón de Dios. Mucho peor es cuando, en un orgullo y supuesta superioridad espiritual, llegamos a afirmar cate...